01 diciembre, 2008

Facebook: Un fabuloso mecanismo de control social.

¿Porqué tanto revuelo alrededor de Facebook y otros sitios similares? ¿Cuál es el interés de los grandes grupos de comunicación en promocionar estos espacios? ¿Tendrá algo que ver el hecho de que se trata de fabulosos mecanismos de control social, o cuanto menos de recolección de información personal? ¿Acaso existe manera más fácil y barata de conocer los gustos personales y comportamientos y grupos de pertenencia de millones de personas con nombre, apellido y ciudad de residencia? El perfeccionamiento del panóptico reside en conseguir que quién esté dentro haya ingresado voluntariamente en él y no tenga presente que siempre hay alguien observándolo.



Ahora bien ¿Cuál es el atractivo que encuentran millones de aficionados a este tipo de aplicaciones de la red en estar permanentemente expuestos a la mirada y el juicio de conocidos y extraños? ¿Será acaso que finalmente todos sentimos la pulsión narcisista de mostrarnos sin importarnos que mostramos? ¿Descubrirá la vidriera o escaparate digital que en realidad el resguardo de la intimidad es, o más bien era, una construcción social y cultural producto de una pacatería impuesta desde el poder? ¿Qué ha cambiado para que desde los grandes medios de comunicación y desde ciertos sectores académicos, unos y otros tan vinculados a otros poderes, se anime ahora a la exposición desinhibida de nuestros logros, de nuestras miserias, de nuestros cuerpos e ideas, de nuestros deseos, recuerdos y frustraciones, de nuestros amigos y de nuestros enemigos, de nuestras tonterías, de nuestros gustos, del color de nuestro dormitorio, de la forma de nuestro pie y del zapato que usamos, de nuestras extrañezas y aficiones? Toda nuestra vida expuesta sin pudor en una ilusión de transparencia incapaz de revelar más que una capa superficial de quienes somos.
La gran duda es saber si perdidos en la complacencia que nos produce nuestra propia imagen en el espejo generado en la pantalla, no hayamos perdido nuestro rostro en el "libro del rostro" que nos ofrece la red. ¿O quizás lo cierto sea, como señala un reciente estudio de la Universidad de Los Angeles (UCLA), que las redes sociales como Facebook, Turingo y otras similares contribuyen a que los jóvenes construyan su identidad?
Artículos sobre redes sociales publicados en la prensa

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El que está dentro de facebook, tiene presente que hay muchas personas observándolo y curioseando .
El atractivo reside en ser mirado, pertenecer, circular ,ser encontrado y a veces sorprendido, y seguramente lo importante es mostrarse , sin importar que mostramos: fotos, números telefónicos, gustos, amigos, comentarios personales, fotos de la infancia que cualquiera puede ver; decidiendo nosotros...ser mirados,exponernos , sin medir el alcance de ésto, teniendo diría, hasta cierta inocencia algunos, y cierta complacencia otros al saber que pertenecen, que están, que circulan...q ue están dentro de.... que no quedaron: fuera de..........??

Saludos.

Daniel I. Krichman dijo...

Mostrar algo de lo propio no creo que sea el problema. Este comentario o el anterior, de alguna forma hacen eso, mostranos. Yo pongo nombre y foto y la persona que escribe antes no. Son grados de exposición. La cuestión discutible, me parece, está (como siempre) en el exceso, o en que ese mostrarse se convierta en fuente y razón única del intercambio.
Podemos apostar más fuerte todavía:
Respecto al interés de las multinacionales en manejar información y -sobre todo- en promover un estilo de ser tinellizado, digamos pum para arriba, ahí sí creo qque podemos pensar en situaciones complejas de relación con el poder.
Mientras estamos de fiesta, no nos enteramos de las atrocidades que hacen y de cómo cada vez tienen más dinero y poder sobre nosotros.
(en el post anterior, mencionaba el rumbo que está tomando Google, por ejemplo).
Por eso promueven la fiesta, el narcisismo, el mirarse el ombligo. Mientras uno está ocupado ahí se despreocupa de lo que le falta, de lo vale, de lo que puede y de lo que le deben (como decía Mariano Moreno en aquella frase que popularizó Tato Bores caracterizado como Don Quijote). Y ese es un gran negocio (para ellos, por supuesto).

Diego LEVIS dijo...

Anónimo y Daniel, muchas gracias por enriquecer el debate. Es importante que no permanezcamos callados ni quietos. Es importante que intentemos salir del paquete adornado en el cual desean que permanezcamos, haciéndonos pensar que respondemos a nuestros deseos.

GASTON M. BELLAFANTI ZAGHET dijo...

El panóptico se ha perfeccionado. Exponerse en la red, vidriera virtual, es una forma de "pertenecer", en sentido de exclusión e inclusión. Quien dicta esa pertenencia o no, ahora más difusa, es un mismo poder hegemónico, con una tarea hoy, mucho más globalizada: buscar información vendible, explorar la concreción del poder y la información, en manos de grupos que detentan intereses poco develados, con maquillajes siempre yanquis.

Anónimo dijo...

le dejo este articulo http://www.notitarde.com/Ciencia-y-Tecnologia/Megacerebro-que-controla-Facebook-fue-el-arma-letal-para-el-triunfo-de-Obama-/2012/11/09/145618

muy interesante. espero que les sirva para la construcción de una opinión critica y el uso final de todo, la dominación humana.