22 noviembre, 2008

Un país con los ojos cerrados: un artículo par leer y pensar

Acallar el ruido que generan los medios y romper el silencio en que nos mantenemos casi todos ante la tragedia de la pobreza, la desigualdad, la falta de esperanza, el hambre, el desprecio, la destrucción de sus vidas en la que viven millones de nuestros compatriotas, pienso, es imprescindible.

El hambre es violencia, la humillación es violencia, la desesperanza es violencia. "Hambre y represión" un artículo intenso, necesario, que publica hoy Eduardo Pavlovsky en Página 12.
Palabras e ideas para acallar el ruido y romper el silencio. Palabras e ideas para leer y pensar.
Y comentar

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Un país con los ojos cerrados que se niega a ver? y ¿Se niega a ver porque no puede o porque no quiere ver? ¿Será producto del dolor que le impide hacerlo? o ¿Porque el objeto que se debe ver se le ha vuelto invisible?

Mucho de todo esto intuyo que debe estar ocurriendo…

Estoy en contra de bajar la edad en la que un menor es imputable, pero a la vez siento cierta inquietud cuando se analiza el tema.
Por un lado el problema es complejo como para que sea tan solo analizado desde las dos caras cuantitativas de una misma variable: la edad (¿14, 15, 16 o 17?), y como tema complejo que lo es, lo que tal vez se necesita hoy más que nunca es poder entenderlo a través de un abordaje amplio.

En lugar de eso y a menudo nos encontramos en el medio de debates en diferentes entornos que se enmarcan parcializados en una lógica de opuestos o de relaciones de polaridad – bajar o no bajar la edad - que lejos de dar soluciones al problema y avanzar un paso más le agregan cierta cuota de inmovilidad, cuando no la total parálisis.

Algunos y algunas estarán a favor de que se penalice a los/as adolescentes que delinquen a edades más tempranas mientras que otras/os - entre quienes me incluyo - dirán enfáticamente que no, e intuyo que muchas respuestas estarán en relación con las historias vividas…Si alguien ha tenido la desgracia de estar en el lugar de las víctimas se pondrá a favor de un argumento en tanto que si aún no se integra esa estadística dolorosa las personas podrán poner en juego mecanismos razonados de argumentación.

La propuesta que siento aún ausente, superada esta etapa de definición por demás esencial por una u otra postura, es que junto al "NO bajar la edad de imputabilidad" se compartan las acciones que otros países han llevado a cabo cuando las mismas hayan dado resultados positivos, que se establezcan mecanismos para que niñ@s y adolescentes permanezcan en el sistema escolar, que las escuelas estén abiertas los fines de semana (con personal capacitado y adecuadamente remunerado), que se contemplen programas de capacitación laboral - que sin duda los hay - pero dado que las diferentes instancias públicas están fragmentadas y desintegradas, poco es lo que se difunde y que se conoce; que se convoque a las empresas y a las Universidades para que trabajen articuladamente bajo la DECISIÓN POLÍTICA de que esto es lo que se debe de hacer (hay experiencias muy positivas de municipios que articulan lo público/privado sin esa lógica de opuestos que mencionaba).

Junto a todo lo anterior la convicción de que la violencia del mundo adulto deje de ser un modo de resolución de conflictos absolutamente naturalizado y un modelo que dista de ser ejemplo de diálogo, de consenso, de respeto por el otro, de cultura cívica…

A mi criterio éste es uno de los debates que nos falta, y que las personas que están en responsabilidad de hacerlo elaboren propuestas factibles, viables - sin duda posibles de IMPLEMENTAR Y DE CUMPLIR - a fin de estrechar la brecha que hoy se percibe entre el discurso necesario pero solitario de NO bajar la edad de imputabilidad y la posibilidad concreta de reducir la exclusión social, uno de los factores determinantes de la violencia.

…para que ese espacio de tierras movedizas, de esa NADA en que transitan miles de jóvenes encuentren un propósito de vida.

En este debate estamos todas y todos incluidos más allá de que algunas personas estén en mejores condiciones para efectivizar las acciones…

Un saludo y disculpas Diego por la extensión de este comentario, motivado por tu convocatoria a pensar.
Nora

Daniel I. Krichman dijo...

Tema difícil de abordar, si los hay. Más allá de las declaraciones (como:la mejor manera de mantener un pibe en la escuela es mantener a su padre en el trabajo con la que es imposible no acordar), lo que se presenta complejo es cómo tratar el tema con un conocido, un pariente, un vecino, con alguien próximo que ha sido capturado por este fenómeno de invisibilización que señala Nora.

La pregunta que se me ocurre es si el estado capitalista puede ocuparse del tema (mo pide Pavlovsky) o precisamente es el encargado de garantizar ese statu-quo para permitir ejecutar sus planes de maximización de ganancias a los insaciables (y conocidos) neoliberales.

De otro modo no se comprende el avance ideológico sobre las clases medias, tirando desde su víscera más sensible: el bolsillo. En realidad, azuzando el temor a perder lo que han ganado.

Tengo amigos a los que quiero entrañablemente (compañeros de la promoción secundaria, con los que nos vemos desde hace casi cuarenta años) que me resultan insoportables cuando le niegan una moneda al pibe que les cuida el auto diciendo: si les ofrecés trabajo no lo quieren, prefieren estar acá.

La sensación que me queda después de salir al cruce a esos comentarios es que se tensa nuestra relación, pero no se mueven sus percepciones respecto al tema, tan atrapados están en la burbuja que les han tejido a su alrededor.

Marcelo Percia decía hace poco: el capitalismo es un sistema tan perfecto que ya ni siquiera se lo puede nombrar, tan invisible que se ha vuelto, sobre todo cuando uno se refiere a las consecuencias de lo que produce su reinado: hambre, injusticia, guerra, muertes evitables...

En el mundo de las TICs, algo de eso está pasando con Google. Te sigue a todos lados, sabe cada vez más acerca de tus intereses y te habla cada vez más en nombre de la ley.

Diego LEVIS dijo...

Daniel gracias por tus comentarios. ¿Es tan difícil salir de la burbuja? ¿Ver detrás de la pantalla? ¿Acso no nos damos cuenta que la burbuja es una prisión que nos limita, nos encierra? ¿Es realmente capitalista nuestra sociedad? ¿Donde están los capitales? ¿En las anotaciones de números ficticios de bancos y financieras? ¿En los billetes que fabrica EEUU cuando necesita sostener el entramado de "virtualidades" sobre el que se sustenta el poder que le da sus armas? ¿O son las armas las que permiten sostener la "virtualidad" de una moneda cuyo único valor es simbólico? ¿Llegará el día en el cual se impriman billetes para salvar del hambre los hambrientos del mundo en lugar de cubrir los estragos causados por estafadores sin límites? ¿Seguiremos mirando complacidos vidrieras en las que se ofrecen vestidos de miles de dólares, celulares de oro y platino, coches que valen más que una casa con jardín,diamantes de costo desorbitado y otras tantos objetos que revelan sin necesidad de más palabras la impudicia en la que vivimos?
¿No será posible construir un día una sociedad en la que todos tengan que comer, una casa que los refugie del frío y del calor y cuidados médicos que les asegure una vida digna? ¿Seguiremos eternamente mirando para el otro lado ante violencia de la miseria? Entretanto, seguimos pensando que somos libres porque tenemos centros comerciales, televisión e Internet y a veces, incluso, podemos ir de vacaciones.

Daniel I. Krichman dijo...

Diego: El objeto del capitalismo es producir ganancias. Los aires de libertad y democracia (que no son tales) a veces más intensos, a veces más difusos, son consecuencias inevitables de ese modo de producción, en donde lo que hace falta es fabricar escasez artificialmente, para sostener precios que permitan una gran acumulación de utilidades. Las crisis cíclicas siempre, como dice Alcira Argumedo, son problemas de mercado chico. Precios altos generan poca gente con poder de consumo, pero lo que se produce es mucho más. ¿Cómo se hace para sostener las utilidades sin agrandar el mercado?. Primero fue la globalización comercial, cuyo objetivo era bajar los costos de producción mudando las plantas a países más convenientes, más que agrandar el mercado. Eso replicó en todos los países el formato de exclusión de la aldea central y creó una enorme concentración de utilidades. Aunque también nos puso las TICs al alcance de la mano y abrió nuevas potencialidades de juego.
Cuando este mecanismo se agotó, se estimuló a todo el mundo a endeudarse a largo plazo para poder comprar... Hasta que alguien empezó a no poder pagar y se inició el efecto dominó. Para entonces, ya todos los grandes operadores habían hecho sus negocios.
Le llaman crisis a la operación de avanzar un poco más en la transferencia insaciable de utilidades hacia sus arcas. Fijate que lo primero en donde todos coinciden (apoyados por sus operadores mediáticos) es que hay que sostener a los que generan empleo y bajar los salarios para no tener que despedir a nadie. Pero se cuidan muy bien de hablar de las utilidades que obtuvieron durante los años de bonanza. Ese dinero ya está afuera del circuito, ya fue computado como utilidad.
No hace demasiado tiempo, el Capital de trabajo nombraba una parte del dinero que permitía "sostener" la estructura durante las crisis. Ahora se le exige al estado que las sostenga. O sea, a nosotros. Esa es la diferencia entre el liberalismo (que reclamaba un espacio de libre juego del mercado, frente al avance de los procesos democráticos que querían controlar todo) y el neoliberalismo, que quiere que el estado le garantice reglas de juego convenientes para sus negocios.
En todo caso habría que preguntarse si salirse de la burbuja es algo que depende solamente de la voluntad, del querer o del decidir hacerlo, o se requieren otras cosas... metidos como estamos en la sociedad de la simulación, como la llama Jean Baudrillard en Simulacro y Simulación, que inspiró La Matrix.

Anónimo dijo...

...tal vez ver y escuchar a Amartya Sen (aunque sea en videoconferencia), puede contribuir a encontrar algunas respuestas.


ÚLTIMO RECORDATORIO // INVITACIÓN PÚBLICA
"DIALOGO SOBRE NUESTRO TIEMPO Y NUESTRO PAIS"
Presentación del best seller internacional de Bernardo Kliksberg y el Premio Nobel Amartya Sen
"Primero la Gente" (Planeta/Deusto, 2008)

Lunes 15 de diciembre, 19hs.
Teatro Presidente Alvear, Av. Corrientes 1659.

Bernardo Kliksberg, Amartya Sen - Harvard, Diciembre 2008
HABLARÁN

Obispo Jorge Casaretto
Presidente de la Comisión de Pastoral Social de la Argentina
Juan Carr
Presidente de la Red Solidaria
Amartya Sen
Premio Nóbel de Economía 1998 (videoconferencia especial para el acto)

**Actividad no arancelada. Quienes no se hayan inscripto, podrán hacerlo enviando un correo a rse@econ.uba.ar o bien llamando al 4370.6172

Un saludo,
Laura

Diego LEVIS dijo...

Laura, aunque tu convocatoria puede ser interesante para muchas personas, me parece correcto que utilices este medio para publicitarlo. Un blog, al menos este blog, es un espacio abierto a la reflexión y al debate, no una plataforma para hacer publicidad.
Muchas gracias

Anónimo dijo...

Dr Levis:

Le pido disculpas si interpretó que el objetivo de mi post era hacer publicidad pero nada tengo que ver con la organización ni con la difusión del evento.

El entusiasmo por escuchar a Sen me llevará tal vez a estar entre la audiencia; me pareció que compartirlo en su espacio contribuía en algo a enriquecer el interesante debate generado en torno a su aporte,

Gracias,
Laura