22 agosto, 2008

Los videojuegos son cultura

"Los videojuegos ya son cultura en Alemania" anunciaron hace unos días los titulares de los diarios (14-08-08). La noticia era que la Federación de Desarrolladores de Videojuegos Alemana (GAME) había sigo incorporada en el Consejo de Cultura de Alemania, el organismo que agrupa a todas las asociaciones federales y que gestiona la política cultural del país. Decisión de la cual me congratulo.

Sin embargo, pienso que el contenido de los titulares de los diarios es incorrecto. Los videojuegos forman parte de la cultura contemporánea mucho antes de este reconocimiento en Alemania. ¿Cuesta tanto comprender que no son las instituciones las que le otorgan entidad y existencia a los fenómenos sociales y culturales sino que sencillamente los registran y eventualmente los avalan o los rechazan?
Lo importante no son las etiquetas que se le ponga, sino la creatividad de los contenidos. Lo es en caso del cine, la televisión y la música y también en los videojuegos. Un buen juego no se hace con tecnología de última generación y una producción costosa. Necesita, sobre todo, imaginación.

Artículo relacionado

"El auge de los programadores independientes de videogames. Llegó la hora de abrir el juego" publicado en el suplemento "Cultura & Espectáculos" de Página 12, el 10 de agosto de 2008

3 comentarios:

Daniel I. Krichman dijo...

No es cualquier pregunta Diego. No es que cuesta comprender. Parece más bien un mecanismo para seguir sosteniendo las instituciones galponizadas. Y no solamente las que nombrás. La escuela va en ese camino. Mientras sigue en esa tesitura, de no darse por enterada de la velocidad con que las tecnologías ganan espacios es las prácticas escolares reales, cada vez hay más docentes que instrumentan proyectos por afuera ¿Y el Ministerio? bien, gracias.
abrazo

Diego LEVIS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Diego LEVIS dijo...

El poder en general se ocupa de asegurar la reproducción del sistema del cual forma parte importante. El ministerio, cualquier ministerio, es resistente a transformaciones que pueden poner en cuestión sus propias estructuras de funcionamiento. Las instituciones educativas - en todos los níveles- son ,salvo excepciones, un soporte fundamental de reproducción del sistema. Se trata de un tema complejo difícil de desarrollar en el marco de un comentario en un blog
Daniel, muchas gracias por impulsar la reflexión